m-di-s

 

El pasado jueves 18 de mayo tuvo lugar el foro Subsidiariedad, Margen Nacional de Apreciación y Derechos Humanos, que contó con la participación de Laurence Burgorgue-Larsen, catedrática de la Universidad París I Pantheón-Sorbonne y presidenta del Tribunal Constitucional de Andorra.  Asimismo, participaron como expositoras Juana Inés Acosta, agente de estados ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH), Paola Andrea Acosta, profesora y editora de la Revista Derecho del Estado de la Universidad Externado de Colombia y María Carmelina Londoño, directora de la Maestría en Derecho Internacional de la Universidad de La Sabana.

maestria-intl-sabana-foro-subsidiariedad-margen-nacional-apreciacion

El foro tuvo como eje principal la disertación sobre el Principio de Subsidiariedad y el Margen Nacional de Apreciación, sus límites y función en los sistemas de protección de derechos humanos. Sobre la base de este eje central, las expositoras discutieron sus distintas perspectivas sobre el papel que estos dos criterios cumplen en los sistemas de protección de derechos humanos.

Después de la apertura e introducción al foro a cargo de la directora de la Maestría en Derecho Internacional, la profesora Laurence Burgorgue-Larsen comenzó su disertación exponiendo el origen de la doctrina del margen nacional de apreciación (MNA). Explicó que la doctrina surgió en el derecho administrativo francés y luego fue utilizada por la Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) a través de la interpretación del artículo 15 de la Convención Europea sobre Derechos Humanos (CEDH), el cual establece la posibilidad de suspender ciertos derechos por virtud de un peligro público. Sin embargo, la presidenta del Tribunal Constitucional de Andorra cuestionó la aplicación generalde la doctrina del MNA, por cuanto podría prestarse para manipulaciones de los Estados. En este sentido, afirmó que no resulta del todo conveniente erigir al MNA como un criterio definitivo para la interpretación de los instrumentos que consagran derechos humanos, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH) y la CEDH. En el marco del contexto interamericano, la profesora Burgorgue-Larse destacó cómo numerosos académicos y jueces han considerado que la doctrina del margen nacional de apreciación es “peligrosa” para la protección de los Derechos Humanos.

A continuación, la profesora María Carmelina Londoño propuso la discusión del MNA como un mecanismo de articulación de esquemas multinivel de protección de Derechos Humanos. Sobre este punto, la doctora Londoño sostuvo que el Margen Nacional de Apreciación, al servir como criterio de adjudicación en decisiones judiciales que suponen la realización de obligaciones positivas por parte del Estado, permite el acoplamiento entre las distintas autoridades, al otorgar deferencia a los Estados para la decisión de asuntos no cristalizados en un estándar internacional.

De otro lado, la Dra. Londoño resaltó que si bien el MNA puede constituir un reto para la universalidad de los Derechos Humanos al reñir con la idea de la existencia de estándares internacionales, su aplicación ponderada permite definir los ámbitos de acción de los tribunales internacionales y las autoridades domésticas, resguardando el principio de complementariedad y coadyuvando al fortalecimiento de los mecanismos nacionales de protección de derechos humanos.

Acto seguido, la profesora Paola Andrea Acosta planteó sus principales observaciones sobre el principio de subsidiariedad y el MNA. En su disertación, la doctora Acosta resaltó que ambas instituciones se proponen definir y delimitar la competencia de las autoridades nacionales y los tribunales internacionales, fungiendo en la práctica como una herramienta de acoplamiento entre los dos niveles de protección. Además destacó que las Cortes Internacionales deben atender al contexto específico de los estados y su conocimiento privilegiado de los hechos, para determinar en qué contextos y en presencia de qué precisos derechos, se reconoce la existencia de un margen de apreciación del Estado.  Finalmente, la profesora de la Universidad Externado resaltó que el MNA no aplica en todos los casos ni respecto de todos los derechos humanos, pero goza de un reconocimiento especial al reforzar el principio democrático y el principio de subsidiariedad.

Por último, la profesora Juana Inés Acosta, agente de varios estados ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, expuso sus perspectivas sobre el Principio de Subsidiariedad y el Margen Nacional de Apreciación en el campo específico del SIDH. En su exposición la profesora Juana Acosta puso un marcado acento en el papel de la Corte Interamericana, como una institución creada para complementar y coadyuvar a los Estados en su propósito de respetar, garantizar y proteger los Derechos Humanos. Además, resaltó el papel de los jueces y autoridades nacionales en la formulación de políticas públicas y creación de mecanismos de protección de derechos humanos, avances que deben ser atendidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en sus decisiones. Finalmente, destacó que el Principio de Subsidiariedad y el reconocimiento de un Margen Nacional de Apreciación a los Estados, permiten el adecuado funcionamiento del Sistema Interamericano y promueve el fortalecimiento de la protección de los Derechos Humanos en el nivel nacional.

 

 

Advertisements